Bosch y Cannondale lanzarán bicicletas eléctricas



Bosch y Cannondale empezarán a vender en 2011 sus primeras bicicletas eléctricas. Buscan así aprovechar la fiebre que sacude el mundo del automóvil y que, a pesar del aparente retraso, se adelantará en la comercialización a gran escala. Porque, según aseguran las empresas promotoras, se trata de un producto llamado a revolucionar el mercado.


Las nuevas e-bikes "no tienen nada que ver con las bicicletas con motor auxiliar tradicionales, las conocidas popularmente como motocicletas", subrayan en Bosch, la empresa encargada de diseñar los sistemas de accionamiento. "Se trata de máquinas de alta tecnología, que no privan a los usuarios del placer de pedalear. De hecho, únicamente si el ciclista suministra fuerza muscular, el accionamiento eléctrico la relacionará con la fuerza del motor".

La bicicleta conserva así todas sus propiedades de instrumento para la práctica de un deporte considerado muy beneficioso desde el punto de vista médico, pero ajusta esta práctica a las condiciones físicas del usuario y le permite recorrer distancias que, de otra forma, resultarían difíciles de cubrir.

El sistema electrónico diseñado por Bosch es capaz de dosificar la ayuda en relación con el esfuerzo que debe realizar el ciclista. Es obvio que, en una escalada, la ayuda del dispositivo eléctrico deberá ser mayor que en un terreno llano, pero el usuario puede regularla también en función de sus condiciones. Cuando el apoyo eléctrico está funcionando a máxima potencia, se pueden cubrir hasta 35 kilómetros. Pero, con una utilización media, la distancia puede llegar hasta los 80 kilómetros.



Bosch ha creado en Reutlingen (Alemania) un área de investigación específica para diseñar un sistema de accionamiento eléctrico que cubriera las expectativas de los ciclistas más exigentes. El prototipo tiene un sistema electrónico de control que impide que se desperdicie un solo miliamperio de corriente o un metro de distancia, en función de la velocidad a la que se circula y la fuerza con que pedalea.

"Lo realmente importante para que la experiencia de conducir una bicicleta eléctrica sea positiva es el hecho de identificar, en cada situación, la ayuda del motor que desea recibir el ciclista al pedalear. Esta tarea la asumen tres sensores, que miden la fuerza del pedaleo, su frecuencia y la velocidad. En función de ello, el módulo de control integrado calcula la simbiosis entre la aportación del motor eléctrico y el esfuerzo del ciclista", según los promotores.

Los usuarios de las e-bikes podrán elegir entre cuatro niveles para decidir cuándo recurrir al apoyo eléctrico. El accionamiento es efectivo hasta una velocidad máxima de 25 km a la hora. A partir de ella, el ciclista debe pedalear utilizando exclusivamente sus fuerzas. "La e-bike sigue siendo una bicicleta a efectos de las normativas de tráfico, por lo que no requiere casco ni matrícula ni tampoco un seguro adicional", subrayan en Bosch.

El elemento central de la nueva bicicleta eléctrica es la BriveUnit, una motriz compuesta por el bloque de accionamiento con motor eléctrico, módulo de control y sensores. La corriente se alimenta con el set de batería que forma parte del suministro. De este modo, el cargador y el enchufe en casa sustituyen a la gasolinera.